El director regional del Servicio de Protección, César Guzmán Díaz, advirtió que este delito
muchas veces no es evidente, ya que hoy se manifiesta a través de teléfonos inteligentes y
redes sociales, donde delincuentes utilizan cuentas falsas para contactar a las víctimas. “El
80% de los casos afecta a mujeres, principalmente niñas entre 9 y 17 años”, señaló,
enfatizando la importancia de que la comunidad se mantenga alerta y denuncie cualquier
situación sospechosa. Asimismo, destacó el rol fundamental de las familias en la
supervisión y acompañamiento del uso de redes sociales, considerando que actualmente
la explotación puede darse mediante intercambios digitales y no solo a través de dinero o
bienes.
En la misma línea, la seremi de Seguridad Pública, Lorna Bown, recalcó que esta campaña
busca dejar en claro que la explotación sexual de niños, niñas y adolescentes es un delito
grave que vulnera derechos humanos, especialmente en contextos de mayor
vulnerabilidad. “Es clave que la comunidad entienda que nunca es responsabilidad de las
víctimas y que debe denunciarse”, sostuvo, recordando que existen diversos canales para
hacerlo, incluido el programa Denuncia Seguro *4242, que permite realizar denuncias de
manera anónima.
Desde el ámbito turístico, el director regional de Sernatur Atacama, Alejandro Martín
Caro, subrayó el compromiso del sector con la prevención de este delito. Informó que la
región cuenta con un código de conducta y protocolos específicos, a los que ya se han
adherido más de 40 servicios turísticos y un municipio, especialmente en el área de
alojamiento. “El llamado es a que más servicios se sumen. Entregamos capacitación y
herramientas, junto a la PDI, para detectar, actuar y denunciar oportunamente,
protegiendo entre todos a niños, niñas y adolescentes”, afirmó.
La campaña “Este verano, abre los ojos” refuerza así un mensaje claro: la protección de
niños, niñas y adolescentes es una tarea compartida, que exige información, vigilancia
activa y denuncia oportuna para frenar un delito que no siempre se ve, pero que deja
profundas consecuencias.
