Tras los cortes de ruta registrados producto de la emergencia que afectó a la
comuna, más de 165 personas quedaron varadas en Copiapó y fueron recibidas
en el albergue municipal habilitado en el Liceo El Palomar. Niños, adultos y
adultos mayores encontraron en este espacio un lugar seguro donde permanecer
mientras se normalizaban las condiciones para poder continuar su viaje.
Durante su permanencia, las personas recibieron alojamiento, alimentación y
apoyo por parte de los equipos municipales, además de la colaboración del
Gobierno a través de Mideso, Junaeb, Mineduc y la Delegación Presidencial
Regional. Este trabajo coordinado permitió entregar una atención integral mientras
se gestionaban las condiciones necesarias para que pudieran retomar sus
respectivos trayectos.
El alcalde Maglio Cicardini destacó que, durante la emergencia, se activó
rápidamente una coordinación entre distintos organismos para entregar una
respuesta oportuna a los pasajeros varados: “logramos articular una importante
red de colaboración que nos permitió abordar las distintas necesidades de las
personas, desde la alimentación y el hospedaje hasta el acompañamiento y la
coordinación necesaria para que pudieran retomar sus viajes. Como municipio
gestionamos el hospedaje y dispusimos de equipos municipales que estuvieron
presentes de manera permanente en el recinto, además de realizar sesiones de
acondicionamiento físico y actividades recreativas para las personas que, de
forma voluntaria, permanecieron durante estos días en el albergue.
Tras aproximadamente cinco días de permanencia en el albergue, el 100% de las
personas logró retomar su viaje y continuar hacia sus respectivos destinos. Este
resultado fue posible gracias al trabajo coordinado entre la Municipalidad de
Copiapó y los distintos organismos que se desplegaron para entregar una
respuesta oportuna y apoyo a quienes se vieron afectados por la emergencia
climática y el cierre de las rutas.
En este sentido, los pasajeros agradecieron la atención y el apoyo recibido
durante los días que permanecieron en el albergue: “nos sentimos como en
vacaciones, porque ayer los niños tuvieron sus juegos y les regalaron sus
mochilas con kits. Estuvieron muy felices y contentos, y nosotros también estamos
muy agradecidos. Hemos tenido desayuno, almuerzo y cena, todo gratis. Pero
bueno, igual estoy agradecida con Dios, con el alcalde y con todos acá, con el
Gobierno y con todos, porque no fue malo estar acá. Conocimos, ayer nos dimos unos paseos por la feria y, bueno, lo pasamos como vacaciones”, señaló Sonia
Tafur, quien se dirigía hacia Santiago.
Asimismo, Carmen Tapia expresó que: “para mí es una experiencia nueva, es la
primera vez que me pasa algo así, pero estoy muy feliz, porque desde la persona
que nos atiende hasta todos los que están acá han sido muy amables. No
podemos desmerecer eso, al contrario, estamos totalmente agradecidos. Todos
los que estamos acá en esta sala ya pasamos a ser como una familia, entonces
eso es bonito, porque uno también aprende a compartir”.
