Una verdadera fiesta se vivió con el recorrido del tradicional Tren de la Navidad en
Copiapó. Más de 50 mil personas acompañaron la máquina especialmente
decorada para la ocasión en donde el mismo viejito pascuero junto al alcalde de la
comuna, Maglio Cicardini Neyra repartieron dulces a las y los asistentes.
La actividad comenzó a las 20:00 cuando el carro dispuesto gracias al apoyo de
Ferronor inició su recorrido desde la Estación de Trenes. La máxima autoridad
comunal dijo que “creo que ha sido un día bien especial, de mucha alegría y
felicidad para las familias copiapinas. Este tren, donde entregamos dulcesitos,
sobrepasó las expectativas que teníamos”.
Durante todo el paso del tren se entregaron 20 mil dulces a los cientos de niños y
niñas que esperaron a un costado de la vía entre la Estación de Trenes y el
Callejón Pedro Pablo Figueroa.
El gerente de infraestructura y patrimonio de Ferronor, Óscar Rus, destacó que
“para nosotros es muy importante Copiapó y la relación que tenemos con la
municipalidad donde logramos tener este tipo de evento para la comunidad.
Vemos la alegría de la gente y no dimensioné el alcance que tiene esto y es
realmente impresionante la cantidad de gente que está disfrutando de todo esto”.
Una de las asistentes fue Támara Castro que agradeció la medida y dijo que “para
mí fue una bonita experiencia que haya vuelto el tren. Mi hija es la primera vez que
lo ve y logró obtener un dulcesito (…) ojalá que el próximo continúe así y muchas
gracias al alcalde por esta bonita experiencia para nuestros hijos y que tengan una
bonita Navidad”.
Quién también participó de la iniciativa fue el Concejo Juan Pablo Rico que
describió que “muy contento con la actividad, con la identidad que tiene el
ferrocarril para los copiapinos y los niños felices con su bolsita de dulces y con la
posibilidad de interactuar con el viejito pascuero”.
Por su parte, Nicol Rojas llegó junto a su familia y comentó que “me parece una
instancia muy linda, la verdad que lo estábamos esperando hace tiempo y muy
familiar porque vine con todos mis hijos, mis primos que vienen de La Serena y
muy agradecido por lo que están haciendo”.
Para el pequeño Milovan Olea, el momento más lindo fue cuando el viejito
pascuero repartió dulces. El niño entusiasmado sostuvo que “ojalá que esto se
repita todos los años como ahora”.
Cabe mencionar que durante la jornada de la mañana también hubo recorrido
patrimonial donde 60 personas, principalmente niños y niñas hicieron un viaje en
un vagón adaptado especialmente.
