Fortalecer los conocimientos en innovación y procesos industriales fue el objetivo de la
visita pedagógica que realizaron estudiantes de la carrera de técnico en energía solar del
Instituto Santo Tomás a la Planta de Tratamiento de Aguas Servidas (PTAS) de Copiapó. La
actividad forma parte del programa de visitas guiadas de Nueva Atacama, iniciativa que
busca acercar a la comunidad al funcionamiento de su infraestructura y promover la
educación sanitaria.

El recorrido fue encabezado por la jefa de planta, Nattaly Aguirre, quien guió a los
estudiantes a través de las distintas etapas del tratamiento de las aguas servidas,
detallando el proceso de depuración y aclarando sus dudas sobre el funcionamiento de la
planta.

Esta iniciativa, explicó el jefe de Comunicaciones y Relaciones Comunitarias de Nueva
Atacama, Rodrigo Vásquez, busca “entregar herramientas que permitan fortalecer la
educación sanitaria y también la transparencia de nuestros procesos operacionales.
Entrega contenido en terreno y se adapta al público que lo requiera, ya sea juntas de
vecinos, estamentos públicos, empresas, colegios y universidades, como en este caso”.

Desde Santo Tomás, el profesor Ricardo Garrido valoró la experiencia por su aporte a la
formación de los estudiantes y al desarrollo de una mirada innovadora frente a los
procesos industriales. En ese contexto, destacó que “Nueva Atacama desarrolla un plan de
trabajo sumamente innovador, entonces es atractivo para las comunidades, ayuda y
fundamenta el hecho de que seamos más conscientes y racionales con el medio
ambiente”.

Por su parte, el estudiante Emilio Daez, destacó el aprendizaje obtenido durante la
jornada y comentó que el proceso de tratamiento “es interesante, de hecho, me gustó
mucho el tema de (cómo utilizan la) energía con microorganismos, y bacterias que ayudan
a limpiar el agua, que es un proceso cíclico, no para, está todo el rato el agua en
movimiento”.

Planta de tratamiento de aguas servidas PTAS

La PTAS de Copiapó recibe las aguas servidas provenientes de los hogares y las somete a
un proceso de depuración biológica mediante lodos activados, que contempla las etapas
de reactor biológico, sedimentación secundaria y desinfección con gas cloro. Una vez
tratada, el agua es restituida a los cauces naturales, mientras que los lodos benéficos
generados durante el proceso son valorizados mediante su aplicación en predios agrícolas.

Esta práctica evita su disposición en rellenos sanitarios, favorece la recuperación
sostenible de los suelos y permite reutilizar los nutrientes presentes en ellos,
contribuyendo a una gestión más eficiente y sustentable de los recursos.